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Corazón abierto

Estás donde tienes que estar

Al principio de todo lo que hoy en día estamos viviendo, quizás tu primer pensamiento fue, ¿por qué me está pasando esto?, ¿quién tiene la culpa de que ahora estemos aquí?, ¿por qué debo vivir así?, ¿cuándo se acabará? Hasta ahora, querer encontrar respuestas, para mí no ha resultado la mejor opción.

Hoy creo que cada una de nosotras estamos donde tenemos que estar en todos los sentidos. Este instante de nuestras vidas sé que tiene un para qué.

Aunque a simple vista no sean claras las razones, lo valioso será que durante este proceso o incluso hasta que pase todo esto, puedas darte cuenta de que todo tenía sentido, de que las circunstancias bajo las que te encontraste al llegar este momento eran lo mejor que te podía suceder, aunque éstas significaran pruebas difíciles.

En nuestra vida cotidiana, en ocasiones vivimos situaciones que no nos hacen felices, no nos hacen sentir cómodas, o simplemente quisiéramos cambiar pero no nos atrevemos a hacerlo. Entonces dejamos que estas sigan ahí, pero las minimizamos haciendo muchas otras que si nos hacen sentir bien.

Ese trabajo que llevas meses odiando, esa relación que cada día se hace más tóxica, esos malos hábitos que cada día te prometes cambiar pero que vuelves a repetir, esos conflictos con quienes te rodean que no te atreves a enfrentar, ese estrés de estar en casa y no tener tiempo para ti porque tu compañía no te da tu espacio, o ese miedo a que llegue el final del día porque estarás sola en casa.

Así cada una puede estar en este momento ante situaciones incómodas, convivencias con quienes al salir de casa lograbas esquivar, decisiones o acciones que cada que podías no afrontabas; y entonces aquí estás porque la vida ahora te ha dicho que es el momento para hacerles frente.

En el otro lado de la moneda, también puede haber diversas razones positivas por las cuales te encuentres aquí, desconexión de aquello que no te estaba haciendo bien, sensaciones de gozo, plenitud y paz que estás lista para recibir.

Hay instantes de nuestra vida que a simple vista creemos son complicados o retadores, pero que si miras con mayor atención, descubrirás están llenos de bendiciones, de amor, de sentido, de propósito y entonces así sabrás que era tu momento para recibir esas maravillas, esos instantes de calma, sólo date la oportunidad de encontrar la belleza de dónde te encuentras parada, tanto de forma literal como espiritual.

Para mí, cada momento de nuestras vidas tiene enseñanzas y siempre recibiremos aquello que estamos listas para recibir, enfrentar, transformar, aprender o simplemente vivir.

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