Emily en París
Vamos a ver

Las razones por las que (no) amamos «Emily en París»

Esta serie llegó a nuestras vidas a finales de 2020 por Netflix como una comedia romántica entretenida que nos cuenta la historia de Emily Cooper y su vida a partir de que por su trabajo sorpresivamente se muda a París.

Y así, su vida da un giro absoluto al encontrarse en un país desconocido, que habla un idioma que ella no sabe, pero que en su paso va coincidiendo con gente que hace que ella siga disfrutando su vida al máximo, siendo exitosa en su trabajo y hasta encontrando a más de un posible amor.

Hasta ahora han salido dos temporadas, aunque prometen venir algunas más. Y a pesar de que ha sido la favorita de muchos, también tiene el otro lado de la moneda con aquellos que no están muy convencidos de lo que muestra.

Yo debo admitir que si he visto todos sus capítulos. La considero entretenida, incluso la he disfrutado y ni qué decir de la maravilla que es ver todos los escenarios de París que muestra. Además, como los memes dicen “la trama es muy buena” (inserta imagen de Lucas Bravo aquí, jaja).

Sin embargo, también creo que existen algunas inconsistencias o mensajes que veo son demasiado fantasiosos que rompen poquito en encanto.

Yo sé que la televisión la mayoría de veces es ficción y gran parte es fantasía. Uno no recurre a ella para recibir un “golpe de realidad”; sino para pasarla bien, olvidarse de lo malo, triste, preocupante o estresante del mundo real.

Peroooo… con Emily en París al sentirme tan cercana al mundo laboral de la protagonista, no puedo evitar encontrar todo eso que está absolutamente alejado de la realidad y que es lo que ahora te quiero compartir. Así que para mí esto es una catarsis personal por cómo al trabajar en marketing, redes sociales, comunicación mis experiencias no han sido con las de Emily.

Y también como viajera que ha ido a París y que pensándolo bien le habría gustado le sucedieran algunas cosas como a Emily. Entonces, para no sufrir al ver que la realidad es distinta, aquí el desahogo:

1. ¿Te trasladan a un país del cual no sabes el idioma?

Quizás hay países donde el idioma no es limitante. Por ejemplo, si vas a trabajar a Estados Unidos pero la agencia para la cual trabajarás está enfocada en el mercado hispano, quizás el dominio del inglés no es requisito. Pero, ¿irte a París, sin hablar francés y donde las cuentas que manejarás son en francés?

Sé que hoy en día si hablas inglés puedes «hacerla en cualquier parte del mundo», al menos para mí al viajar a otros países me ha ayudado bastante poder hablar inglés aunque no sea la lengua natal de la Ciudad, pero ya hablar de desempeñarte laboralmente en un entorno donde todos hablan otro idioma, manejan conceptos e ideas en ese otro idioma. Quizás solo alguien como Emily lo logra 😀 O esperemos si haya muchos allá afuera también lográndolo y que nos cuenten.

2. Llegas a París y de inmediato comienzas a tener amigos y hasta el amor frente a tus ojos

Hace unos días justo veía un TikTok de un chavo que dice que quiere desmentir a Emily en París porque lleva un par de días ahí y aún nadie le ha hablado, no ha hecho amigos y ni qué decir de toparse con el amor de su vida. Y yo moría de risa, ¡porque es real! 

Qué habría dado yo porque cuando he ido a París un hombre guapo, que cocina deli, encantador y casi perfecto (recordemos que tiene novia) estuviera en el mismo edificio (en mi caso hotel) que yo y todos los astros se alinearan para coincidir y que comenzara la historia de amor. Pues no, no me ha pasado. Si a alguien que me está leyendo si le pasó, ¡comparta sus tips!

3. Ropa de diseñador y una vida de ensueño

Entiendo bien que al ser un programa de televisión, importa mucho “lo que se ve” y con mayor razón si es un programa exitoso que voltearán a ver las mujeres, lo que muchas marcas quieren es exposición, estar ahí y ser vistos.

Y así es como en la ropa, zapatos, accesorios que usa Emily todoooos los días nos encontramos con marcas increíbles, pero que no tan fácilmente un Community Manager o incluso alguien con un perfil o rango superior puedan costear. Eso sí, ¡sería una linda realidad!

4. Sus estrategias

A Emily la vemos como una chica de “grandes ideas” que enamoran a sus clientes, son fáciles de llevar a la realidad y tienen los resultados esperados o aún mejores. 

El trabajo para alguien que está en el mundo de la comunicación, marketing digital y relaciones públicas requiere mucha dedicación, tiempo, análisis y planeación, sin contar que muchas veces se ve limitado por el presupuesto del que dispone el cliente.  

Entonces, pintar un panorama donde llegarás a la reunión con el cliente y que ahí surjan las ideas, me gustaría saber qué opinan todos aquellos publicistas que he visto o sabido que deben trabajar largas horas antes de una presentación a cliente.

Sin duda soy de las que cree que las grandes ideas no solo surgen cuando alguien pasa mucho tiempo pensando en ello y pueden surgir en cualquier momento, lugar y oportunidad; pero esto es llevado demasiado a la fantasía, porque toda brillante idea para ser exitosa requiere de una estrategia que la acompañe y soporte. 

5. Influencer al instante

Complementando el punto anterior. En varios momentos vemos cómo sucede la magia en cuanto ella hace una publicación para alguno de sus clientes y entonces… “viral”.

Hoy en día las redes sociales están llenas de influencers contratados por marcas, creadores de contenido o incluso pequeñas o grandes marcas que trabajan arduamente para que algo de lo que postean se haga viral, sin embargo, solo muy pocos lo consiguen. ¡Sí, muchos desearíamos tener la magia de publicar una foto y que las interacciones reventaran! Así que estaría bueno nos compartan la receta para lograrlo.

¿Entonces si la veo?

Al principio te decía que para mí estas son las razones por las que podemos amar o no esta serie, porque al final de cuentas, aunque para alguien que siente cercano el mundo profesional del marketing existen inconsistencias. ¿A quién no le gustaría que fueran realidad? Y entonces que alguien traiga a través de la ficción escenarios conocidos pero con el twist mágico que romantiza la profesión, le pone ese toque de sueño utópico que esperamos algún día sea alcanzable.

Y además, que todo ello se combine con otros ingredientes que a muchas nos gusta ver de historias de mujeres que salen adelante, que triunfan a nivel profesional, que aprovechan las oportunidades, que siempre buscan cómo “si” a todo y que de paso todo ello lo hacen en París, rodeada de gente que suma a su vida y que incluso estando en un país que no es el suyo, la vida le pone de frente a un par de hombres encantadores… pues todas nos apuntaríamos a vivir una vida así.

Entonces, aún con todo esto, aquí amamos Emily en París. 

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