Ejercicio un hábito
Tips

Haz del ejercicio un hábito

Para llevar una vida saludable es fundamental hacer ejercicio. Algunas de nosotras, en ocasiones encontramos razones que consideramos nos impiden realizarlo. Un horario laboral muy extenso, una apretada agenda, excesiva cantidad de tareas diarias, el cuidado y atención de los niños, son algunas de ellas. Y así, el ejercicio lo dejamos solo para “cuando tengan tiempo”.

Pero, ¿por qué convertir al ejercicio en una actividad a realizar solo cuando todas mis demás actividades me lo permitan? Yo hoy te invito a verlo como una actividad que es parte de tu rutina diaria.

Por ello, aquí te tengo diez recomendaciones que te ayudarán a crear del ejercicio un hábito.

1. Empieza

Cuando es la primera vez que harás alguna actividad física o llevas mucho tiempo sin realizarla, cuesta mucho trabajo empezar.

Algunas queremos eliminar el estrés, otras mantener o bajar de peso, unas más estar saludables o mejorar nuestra condición física. Piensa qué es lo que te motiva o impulsa a tomar esta decisión, y que eso sea el motor que día a día te lleven a realizar tu rutina de ejercicios.

Tú define la intensidad y duración, si tienes que empezar por breves sesiones, así hazlo, lo importante es que empieces.

2. Elige una actividad que te guste

Si de tipos de ejercicios se trata, las propuestas son muy variadas. Piensa qué tipo de actividad física te gustaría realizar, si es apropiada para tu estado físico y si te permitirá lograr tus metas. Si haces algo que te gusta, no sentirás que haces ejercicio “por obligación” sino porque lo disfrutas.

3. Define un programa o rutina de ejercicios

Si no tienes conocimientos de acondicionamiento físico o nunca has realizado algún programa de ejercicios, lo ideal es que te asesores con un experto que te ayude a elaborar un programa de acuerdo a tu peso, estatura, ritmo de vida y condiciones físicas. Así evitarás lesiones y tu rutina será en función de lo que quieres lograr.

Además, te recomiendo que varíes tu rutina periódicamente. Esto hará que no sea aburrida tu rutina, podrás trabajar todas las áreas de tu cuerpo, tu cuerpo no se acostumbrará a moverse igual todo el tiempo y por ende siempre tendrás nuevos retos.

4. Define un horario

Es importante que este horario sea regular todos los días. Al principio que estás trabajando en crear el hábito puedas mentalizarte que cada día a la misma hora tu tiempo está destinado a hacer ejercicio y con ello será más fácil acostumbrarte.

Si por tus actividades, no puedes fijar un mismo horario para todos los días, si es posible prueba fijando un horario específico para cada día de la semana o establece dos alternativas de horarios. El objetivo es que puedas integrar el tiempo de ejercicio al resto de tus actividades y lo respetes.

5. Hazlo sola o acompañada

Puede ser que te guste hacer ejercicio a solas o quizás prefieres compañía. Analiza de qué forma prefieres hacerlo tú, ya que así te sentirás más cómoda para hacerlo cotidianamente.

6. Elige el lugar ideal

El lugar en donde realizarás ejercicio puede ser tu casa, algún parque, jardín, área recreativa o deportiva al aire libre, un gimnasio o algún otro centro de acondicionamiento físico. Esto dependerá de algunos factores, tal como el tipo de actividad que realizarás, el horario que haz definido, si prefieres hacerlo sola o acompañada, el lugar donde vives o trabajas. Así que una vez que tengas todo esto definido podrás elegir el lugar ideal para ti.

7. Agenda y alarma

Cuando estés comenzando esto te será de mucha utilidad. Si hacer ejercicio no ha estado en tus actividades diarias te será más fácil seguir dando prioridad a otras actividades. Programa o coloca en tu agenda tus horarios diarios de ejercicio de manera que puedas ver a qué hora debes estar libre para ejercitarte, o incluso programa una alarma de tu reloj o celular para recordarte que es tiempo de hacer ejercicio, así será inevitable que lo recuerdes.

8. Registra y revisa tu progreso

Lleva tu control diario, de manera que puedas identificar qué días has realizado algún ejercicio, qué actividades realizaste y qué partes de tu cuerpo trabajaste.

Además si una de tus metas es reducir peso o tallas, también es recomendable que registres tu peso y medidas tanto iniciales como posteriores con cierta periodicidad.

Todo esto te permitirá medir tus avances e identificar tus logros, lo cual te dará aún más motivación para continuar.

9. Establece metas

Parte fundamental para motivarnos a hacer ejercicio es que con constancia lograremos sentirnos y vernos mejor, por ello, definir metas te permitirá ver que tu esfuerzo está rindiendo frutos muy positivos.

Quizás tu meta sea perder 10 kilos, pero recuerda que nada es de la noche a la mañana, por lo que, es mejor establecer metas a corto plazo de manera que puedas obtener resultados constantes y seguir motivada. Sólo recuerda que tu primera gran meta es no dejar de hacer ejercicio un sólo día de acuerdo con tu programa.

10. Mantente positiva

Cuando nos decidimos a hacer ejercicio podemos llegar a soñar que inmediatamente obtendremos resultados tales como bajar de peso o que nuestro cuerpo podrá soportar grandes cantidades de peso o rutinas con gran cantidad de repeticiones, entre otros. Sin embargo, cuando ya nos encontramos ahí, iniciar no es fácil. Si estamos en yoga, puede ser que nuestra flexibilidad o falta de fuerza se haga presente. Si estamos haciendo pesas tenemos que empezar por series pequeñas y de pocas repeticiones, si estamos haciendo spinning nuestras piernas después de solo quince minutos ya no nos responden. No te desanimes, simplemente da lo mayor de ti y recuerda que este es un proceso que requiere tiempo, esfuerzo, constancia y entrega, así que disfrútalo.

Las metas, motivaciones, tiempos y formas de hacer ejercicio depende de cada una, así que piensa en ti, en lo que quieres y recuerda que eres capaz de hacer lo que desees, sólo es cuestión de actitud, no lo pienses más y empieza hoy.

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